En el comienzo, Dios, el Creador, creó un Ser como Sí Mismo y le dio a este Ser parte de su Mente, en el que Él pudiese extender Sus Ideas.  Al continuar extendiendo o dando Sus Ideas, Dios tiene la experiencia de Sí Mismo.  El Ser, igual a Dios, Que recibe esas Ideas se llama el Hijo.  Él también puede extender las Ideas de Dios a sus propias creaciones.

En el comienzo, el Hijo contempló y recibió los Pensamientos de su Padre (condición del Jardín del Edén), pero entonces surgió una idea en la mente del Hijo: “¿me pregunto qué sería el opuesto de Dios?”  este era un pensamiento inocuo.  Al contemplar el Hijo lo opuesto de Dios (Que es Todo), su mente quedó en blanco.  No vio nada.  Al no ver nada, surgió una pregunta en la mente “¿Qué sucedió? He perdido de vista todo lo que veía antes.”  Y apareció otro pensamiento (el ego) en su mente: “Me he separado de Dios.  He pecado, me han abandonado y rechazado.  He ido contra la Voluntad de Dios y el precio del pecado es la muerte” .

Esto ocurrió en un solo instante.  Y debido a que todos los pensamientos tienen realidad en la mente del pensador, los efectos aparecieron en la mente que ahora era una pantalla en blanco.  Así nació el mundo y los cuerpos, también, para dar lugar a la apariencia del pecado y muerte, separación, abandono, rechazo y opuestos—un mundo de sueños para expresar una creencia en la separación de la Mente de Dios.

El hechizo lo rompió Jesús, que recordó quién era y demostró que era falsa la base del mundo de sueños.  El precio del pecado (separación) no es la muerte.  La ley del mundo es falsa, por lo tanto el mundo entero ha sido y es falso.  Desde ese momento ha ocurrido un redespertar de muchos pensamientos del Hijo de Dios (tú y yo) fuera del sueño de separación.

Mientras tanto, a Dios no le ha sucedido nada.  Él ha continuado extendiendo Su Amor a Su Hijo, mientras soñaba y, por lo tanto, ha continuado conociéndose a Sí Mismo.

El opuesto de Todo siempre ha sido nada pero, en la nada podemos proyectar pensamientos y parece que éstos se pueden ver en la pantalla en blanco.  Pero sólo son pensamientos en sueños y no tienen realidad salvo para el que los sueña.  Los pensamientos despiertos del Hijo están llamando a los pensamientos que sueñan “Recuerda Quien eres y despierta al Reino. Todo está bien” .

   

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