Pregunta: ¿Qué piensas respecto del karma? ¿Nos habla Jesús sobre el karma en el Curso o no?

David: Jesús no habla sobre el karma en Un Curso de Milagros, y si el karma se entiende como el costo que pagamos en el presente por errores del pasado, esa sería la visión del ego de la condición humana. Un Curso de Milagros enseña el poder del momento presente y afirma que todas las decisiones están basadas en las creencias. Por ende, es importante cuestionar y despejar todas las creencias. Es un Curso sobre despejar la mente, y hasta que la mente no esté libre de  todas las creencias del ego, seguirá pareciendo que el pasado está causando el presente. Aunque Jesús no habla sobre el karma en Un Curso de Milagros, dedica  mucho tiempo a explicar el tema de causa y efecto, por lo tanto les voy a ofrecer algunos conceptos básicos de la metafísica de la causa y el efecto:

En el cielo, causa y efecto están unidos. Este es lo que Jesús enseñó “El Padre y yo somos uno”. Dios es la causa. Cristo el efecto. Ellos cantan una eterna canción de gratitud. Es la gratitud de la creación. Cuando pareció que la mente se quedó dormida, causa y efecto se dividieron y se invirtieron. “Dividir” significa que ésa es la brecha de tiempo e “inversión” significa que aquello que se fabricó pasa a ser el que lo fabrica. Por esto la mente que cree estar en este mundo, cree que tiene un origen o causa desde la concepción, contacto sexual,  un hombre y una mujer que se unen. Cuando alguien le pregunta a esta mente de dónde es, responde mencionando una ciudad o país. No dice vengo de Dios, puesto que causa y efecto están separados e invertidos. La mente dormida ahora cree que está a merced de un mundo que parece tener causas. Por ejemplo, el sol me da calor... el hielo me da frío... Tu lastimaste mis sentimientos... Me hiciste enojar... Me defraudaste... Esta ciudad está congestionada y me hace sentir claustrofobia y así sucesivamente. Entonces este Curso es un curso para volver la causa y el efecto a su lugar, viendo que todo es una decisión en tu propia mente, que nunca estás enojado ni por el mundo ni por las circunstancias, nunca enojado por los resultados, sino sólo enojado por los pensamientos del ego. “Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad”. “Nunca estoy enojado por la razón que creo”. “Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a mis pensamientos de ataque”. Éste es un trabajo interior. No depende de que nada o nadie cambien el mundo. “No busques cambiar el mundo, sino mas bien buscar cambiar tu opinión respecto del mundo”.

Entonces si tienes miedo, o estás enojado, o deprimido o triste,
Recuerda que tú eliges cada sentimiento que tienes.
Escucha la Voz que está esperando en tu mente
Para ayudarte a elegir de nuevo y ayudarte a decidir.
Hay otra forma, otra forma de vivir.
Hay otra forma, una forma que puedes perdonar
Cada sentimiento y cada pensamiento es algo que has fabricado
Entrégaselo de nuevo a Dios y toma Su amor a cambio
Colma tu mente con luz y permite que la luz se desvanezca
Esta es la otra forma
(de Otra Forma)

Cuando causa y efecto vuelven a estar juntas, ves que la iluminación es ahora. No hay ninguna brecha de tiempo en la que debas esperar para que Dios te dé la salvación. Dios sería cruel si te hiciera esperar para ser feliz. La voluntad de Dios para ti es completa felicidad, ahora mismo. Entonces, para resumir: invertir causa y efecto y ponerlas de nuevo juntas. Esto es la Expiación, el perdón total. No existe ningún problema que no desaparezca en el poder de este momento.

Pregunta: Sin embargo... (Risas) ¿Qué pasa con la lección que dice “Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda”? En consecuencia, tenemos que aprender puesto que hemos tomado decisiones que estaban equivocadas. Entonces, el karma me parece real en ese sentido – corrige errores en vez de pagar por ellos. Mi entendimiento es que el karma es la ley de la causa y el efecto.

David: Cosecharás lo que siembres... Aquello que uno circula, vuelve a uno...

Pregunta: Sí. Por eso tenemos que aprender, porque si no tuviéramos que aprender, no estaríamos aquí. ¿Comprendes mis ideas sobre esto?

David: Sí. Jesús utiliza la terminología empleada en la educación: aprender, lecciones, un curso. Cuánto más trabajas con Un Curso de Milagros, más te das cuenta que no está hablando sobre aprender – sino sobre des-aprender, como si la conciencia fuera una cebolla y le quitáramos las capas de todas las falsas creencias del ego. Se parece mucho a la meditación Zen, vaciando la mente de todo aquello en lo que cree y piensa. Por lo tanto, él  usa de los términos “aprender” y “lección” puesto que son expresiones a las que la mente está acostumbrada. Sin embargo, cada experiencia enseña que para ser feliz, debo soltar todo aprendizaje. El mundo del ego está construido sobre el aprendizaje. Aprende creencias sobre creencia sobre creencia y concepto sobre concepto sobre concepto – sin una pausa para reflexionar qué estaba haciendo, hundiéndose más en la oscuridad con el aprendizaje, olvidándose de la luz original de la creación.  Es parecido al maestro que usa un retroproyector, apoyando hoja tras hoja sobre el proyector, y lo que sale en la pared es una imagen de sombras: cuerpo, masculino / femenino, alto / bajo, joven / viejo, Argentino / Americano, estudiante de Un Curso de Milagros  / no-estudiante de Un Curso de Milagros. Todo queda reflejado en la pantalla del mundo.  Tenemos que retirar todas las hojas para que sólo se refleje pura luz sobre la pantalla.  Entonces se trata en realidad de desaprender – ¡aunque tenga 365 lecciones!  Si logras aprender una lección completamente, tu práctica del Libro de Ejercicios habrá terminado.  No supongas que vas a estar haciendo esto durante años y años.  Si eso es lo que esperas, así es como va a parecer.  Tu mente es así de poderosa.

Limpiando, limpiando, lavando todas las imágenes de temor
Limpiando, limpiando, recordando nuestro propósito de estar aquí.
(de Limpiando)

Pregunta: Hay una sección en el Curso que dice, “No tengo que hacer nada.”  Parece una contradicción debido a todo el estudio que el Curso requiere.

David: Sí.  Nuestra amiga Kerri ha tomado “No tengo que hacer nada” como su camino.  ¡Ella estudió las primeras 50 lecciones, descubrió esta sección en el texto y cerró el libro!  (Risas).  Efectivamente parece una contradicción, pero el objetivo del Curso es llegar al silencio. El Texto y el Libro de Ejercicios ayudan a despejar los obstáculos frente al silencio del momento presente.  Si tu mente ya está preparada para entrar en el divino silencio, no necesitas Un Curso de Milagros.  La sección “No tengo que hacer nada” te ofrece la vía rápida – si estás dispuesto a tomarla.  Le das a la mente el permiso de descansar en la quietud y de olvidar el cuerpo.  En esa sección dice, “No hay un solo instante en el que el cuerpo exista en absoluto.”  Siempre se recuerda o se anticipa.  Sólo la luz es el momento presente, y el Libro de Ejercicios está diseñado para llevar a tu mente debajo de las nubes del ego a la luz interna.

Estoy en casa, estoy en casa en la luz.
Estoy en casa, en el YO SOY de Cristo,
Amorosos brazos me acunan
Y me mecen en paz
(de Estoy En Casa)

Pregunta: Parece difícil creer que Dios no haya creado algo tan perfecto como el cuerpo humano. 

David: ¡Si le echas una mirada honesta al cuerpo humano, tal vez cambies tu percepción de la perfección!  Parece nacer, pero luego parece morir.  Parece causar mucho placer, pero también causa mucho dolor.  El ego odia al cuerpo.  Cree que merece un mejor hogar.  El ego no sabe del cielo, y el cuerpo se hizo como un hogar sustituto.  Trata de vestirlo y hermosearlo, como pintarle los labios a un esqueleto. (Risas)  Sin embargo para el Espíritu Santo, el cuerpo es neutral.  No es ni hermoso ni feo.  No es ni bueno ni malo.  Es un símbolo, igual que un árbol, un auto o un lápiz.  Para el Espíritu Santo, el cuerpo es un dispositivo de aprendizaje, o, basándonos en lo que acabamos de decir, es un dispositivo de des-aprendizaje.  Te ayuda a desaprender un sentido de orgullo, de singularidad, o individualidad.  El ego se siente insultado, parece, en cada tramo del viaje espiritual.  Así que, volviendo a tu pregunta original, aquello que es eterno es perfecto.  Dios es perfecto,  Cristo es perfecto, y la creación, que es espíritu, es perfecta.  El cuerpo, el sol, las estrellas, los planetas, aun los agujeros negros, parecen tener un comienzo y parecerán tener un final.  En ese sentido no hay nada en la forma y nada en el tiempo y en el espacio que sea perfecto porque no durará.

En el espejo, ¿Qué veo? ¿Es éste cuerpo yo en verdad?
¿Un rostro, una forma, ojos y oídos, manos y pies, suspiros y lágrimas?
¿Es la vida una época dulce y breve? ¿Estoy condenada a la muerte y a la aflicción?
Entonces una Voz que es suave y amable marca Su huella en mi mente:
Tú eres más. Tú eres más. Tú eres más.
Hijo mío, eres más, mucho más. Eres más.
(de Tú Eres Más)

Pregunta: Si todo era tan perfecto, ¿cómo pudo ocurrir la separación?

David: Has hecho la pregunta número uno que me hacen en mis viajes.  En la sección Clarificación de Términos, Jesús habla de esta cuestión.  Jesús dice que hay muchas preguntas que el ego hará: ¿Cómo ocurrió la separación?  ¿A quien le sucedió la separación?  Y muchas otras formas.  No hay una respuesta, sólo una experiencia.  Hay una experiencia que vendrá para poner fin a todas las dudas.  Cuando haces la pregunta, “¿cómo ocurrió la separación?” tienes la suposición o creencia inconsciente de que la separación sí ocurrió.  Eso es lo que debes cuestionar, porque la separación nunca se podrá entender.  La Expiación es la conciencia de que la separación nunca ocurrió.  Esa es tu única responsabilidad, aceptar la Expiación o corrección.  Tú no eres responsable del error. No necesitas analizar o descifrar el error.  Sólo hace falta que aceptes la corrección.  Esto incluye no intentar proyectar la responsabilidad por el ego.  Así que cuando surge el enojo y el miedo y la culpa, y el ego dice: Deshazte de esto, endílgaselo a tu hermana o hermano, no escuches esa voz.  Date cuenta que es tu propio pensamiento y rápidamente entrégaselo al Espíritu Santo.  ¡Rápidamente!  Una vez que se lo hayas dado al Espíritu Santo, habrá desaparecido.  Es el intento de protegerlo y esconderlo del Espíritu Santo lo que parece mantenerlo en tu conciencia.

Destraba la puerta y ábrela del todo
Contempla con el Espíritu no hay nada que ocultar
Sostén en la verdad todas las cosas que temes.
Donde llega la luz, la oscuridad desparece.
(de Levantar Las Sombras)

Pregunta: Eso de “rápidamente” parece difícil.  Estamos tan acostumbrados a llevar la culpa y el miedo.  ¿Se acortará el periodo de tiempo en que llevemos la carga, a medida que practiquemos?

David: Sí.  Planteemos con cuidado la idea de aferrarse a la culpa, apegarse muy fuerte.  La mente que cree en el ego siente atracción a la culpa, porque el ego es culpa.  Hay aspectos de la mente que el ego no quiere que lleguen a la conciencia, de lo contrario todo acabará.  Por esto aliento a que hagan tantas preguntas.  El ego no quiere que ciertas preguntas surjan, pues la respuesta será aparente en cuanto se haga la pregunta.  Mi camino a Dios ha sido a través de las preguntas.  No encontré demasiado apoyo en el mundo, pero Jesús dice que para aprender este Curso se requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas.  Ni uno solo debe ocultarse, pues ello pondría en peligro tu aprendizaje.  Entonces veamos un ejemplo de esto.  Dios es unicidad pura.  El ego es la creencia en los opuestos.  El ego cree que hay un opuesto al amor.  Es por ello que éste es un mundo de dualidad y opuestos.  El mundo refleja la creencia del ego.  El ego le enseña a la mente dormida que hay una diferencia entre placer y dolor, y todos los que caminan por este mundo creen que pueden diferenciar entre placer y dolor.

El clima es muy cálido y este cuarto está muy frío
Es como ravioles y joyas de oro
(de Persona)

Más aun, esta mente cree que hay que buscar el placer y evitar el dolor.  Es una pérdida de gran energía y esfuerzo buscar placer y evitar el dolor. De alguna manera, toda la educación de este mundo está basada en esta premisa.  Ahora ven el trabajo de convencimiento que tiene que hacer el Espíritu Santo, para convencer a tu mente que el placer y el dolor son lo mismo.  En la superficie esto parece una locura, pero Jesús nos da una razón por la cual son lo mismo: lo que tiene un propósito común es lo mismo.  Tanto el placer como el dolor refuerzan la realidad del cuerpo y son una negación del espíritu.  Esto es un ejemplo de la idea que el ego nunca quiere que llegue a la conciencia, porque una vez que lo veas como es, verás que todo placer verdadero, que yo llamo dicha, proviene de hacer la voluntad de Dios.  En realidad es muy sencillo.  A medida que experimentes más milagros, surge la dicha burbujeante de tu corazón.  ¡Te seduce, te atrae para que experimentes más milagros!  La dicha surge de tu propio corazón.  No surge de conseguir el trabajo que realmente quieres.  No surge de conquistar al alma gemela que quieres.  No surge de mudarte a las islas tropicales, ni de muchas, muchas más ilusiones.  La dicha proviene de tu propósito.  Ésa es tu conexión directa con Dios.  Al escuchar al Espíritu Santo, se experimenta la dicha.  Y la posibilidad del dolor y del placer se desvanece de tu conciencia.

Bajo Sus alas brillando en la luz,
El murmura mi nombre. Me llama Su Cristo.
Anidado en el amor, mecido en la beatitud,
Abandono mis sueños. Sólo quiero esto.
(de Bajo Sus Alas)

La percepción es selectiva.  Del mismo modo en que al estar en una fiesta uno elige escuchar a alguien, o escuchar tu canción favorita tocada por la banda, o decidir concentrarte en lo húmeda que está la habitación, uno puede elegir que la mente se dirija al Espíritu Santo.  De aquí es donde surge la dicha.  ¡No hay sacrificio!  Los placeres de este mundo son fugaces, transitorios.  Si miras esto honestamente, verás que es así.  El placer de un alimento delicioso, una escena agradable, el placer del orgasmo sexual – todos tienen limite en el tiempo.  Comienzan y terminan.

No ofrecen dicha duradera.  En realidad no son regalos, porque son los ofrecimientos del ego, y el ego quiere que te mueras, lo cual significa que uno permanece amnésico acerca de su Ser Crístico.  Por lo tanto esto se relaciona con tu pregunta acerca de porqué nos aferramos a las cosas.  Los juicios que se hacen en el mundo convierten en atractivas algunas imágenes y la mente cree que son valiosas y no quiere soltarlas.  Sigue convencida que son reales, y por lo tanto le da valor a los resultados que le otorguen las cosas que todavía desea.  Son como el “oro del tonto”. Su aspecto es muy hermoso, pero cuando los tocas o abrazas, se disuelven, porque no duran.

Resta:  Tal vez pueda leer la letra de “G.A.S. Metafísico” y lo puedan traducir. 

David: Sí, maravilloso.

Canción del Buen Consejo (C.B.C. - en ingles: G.A.S.) Inspirado por la cita del Texto-27.VI.1:3 El dolor exige atención, quitándosela así al Espíritu Santo y centrándola en sí mismo.  Su propósito es el mismo que el del placer, pues ambos son medios de otorgar realidad al cuerpo.  Lo que comparte un mismo propósito es lo mismo.

Abandona el placer; abandona el dolor.
Tal vez no lo creas, pero son lo mismo.
Te dicen que eres un cuerpo y que la muerte es tu meta.
Estas despedazado.  Nunca serás entero.
Ellos comparten el mismo propósito: atacar al Hijo de Dios.  
El dolor y el placer son uno.
Abandona lo malo. No busques lo bueno.
No hagas lo que no debas.  No hagas lo que debas.
Las ilusiones son irreales, sean las que sean.
El mundo no ofrece nada que satisfaga la mente.
Todas las formas son indignas del santo Hijo de Dios.
Las formas buenas y las formas malas son uno.
Abandona tus conceptos de menos y de más.
No puedes ser rico; no puedes ser pobre.
Tu función es la plenitud.  Tú completas a Dios.
No te restringe ningún limite.  Eres por siempre libre.  Eterna la unión del Padre y del Hijo
Los pensamientos ricos y los pensamientos pobres son uno.
No puede haber conflicto entre tú y yo
Cuando sabemos que la Mente Una es la única verdad.
El ego quiere ensañarnos defensa y ataque,
Que alguien ha robado el poder que carecemos.
Pero ningún sueño puede fragmentar el Amor del Hijo de Dios que siempre y siempre es uno.
No hace falta curar un corazón no lastimado,
Y no hace falta unir lo que no puede fragmentarse.
Todo está en la perspectiva, la forma en que ves.
Mira con el Espíritu la realidad.
Tienes un Creador, y Él tiene un Hijo,
Que siempre y siempre son Uno.

(¡Al terminar la traducción, al traductor le corrían las lágrimas!)

David: A medida que profundizas tu vocación como obrador de milagros, encontrarás que se te guía para ofrecer todo libremente.  Es así como te quedas en la dicha, dándolo y extendiéndolo.  Lo fortalece en tu conciencia.  De modo que al comienzo mismo de mis viajes se me dieron instrucciones de no pedir ninguna compensación, “que no piense” qué ropa ponerme ni qué comida comer, que viajara y compartiera el mensaje de dicha y confiar en que el Espíritu Santo se encargaría de todos los detalles.  Esto es el des-hacimiento del concepto del ego sobre la reciprocidad, del “favor con favor se paga”, del intercambio, la negociación y la competencia.  Parece una forma muy distinta de vivir y parece muy radical para el mundo, pero en realidad es natural, y los milagros demuestran que todo se provee sin necesidad de control personal ni esfuerzo personal.  Todo sucede sin esfuerzo y ésta es la falta de esfuerzo divina.

Pregunta: Por favor háblanos de los evangelios y el Curso.

David: Se podría decir que Un Curso de Milagros es una aclaración e iluminación de los evangelios.  Los evangelios fueron escritos por apóstoles que todavía creían en el ego. Ellos no pudieron entender muchas cosas que enseñó Jesús.  Su idea del ego sobre el sacrificio, manchó su percepción de la crucifixión.  Ellos percibieron que Dios tenía un hijo inocente que sufrió y murió por el bien de la humanidad.  ¡Jesús no sufrió, y el Cristo no puede morir!  La resurrección fue un pequeño símbolo apuntando a una gran lección: que no puedes matar al Cristo.  Un Curso de Milagros reinterpreta algunos dichos de la Biblia y los evangelios.  Jesús dice que él jamás pudo haber dicho “¿Traicionas al Hijo del Hombre con un beso?” porque Jesús no creía en la traición.  Jesús no podría haber estado enojado en el templo.  Eso hubiera contradicho todas sus enseñanzas.  Jesús no podría haber dicho, “No he venido a sembrar paz, sino espadas”.

Pregunta: Leí la idea de Ken Wapnick de que lo que hizo Jesús en el templo era sólo un dispositivo de enseñanza.

David: Exactamente.

Pregunta: Porque era un lugar tan público.

David: Sí, así también lo veo yo.  Eso de volcar las mesas del comercio en la casa de Dios fue una demostración de que el comercio y el camino de Dios no se mezclan.  Al igual que la crucifixión, que fue un dispositivo de enseñanza extremo, una forma extrema de enseñar el amor.

Este fragmento fue tomado de la recopilación de las charlas de David en la Argentina, organizadas por Milagros en Red en marzo'03 y publicadas en el cuadernillo denominado "Una Sola Mente".
 

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