David: 
El Espíritu Santo tiene un gran sentido de integridad. La primera vez que tomé Un Curso de Milagros, le dije a Jesús: “¡El dinero no crece en los árboles!” Y yo tenía deudas y cuentas que pagar. Jesús me dijo que comenzara a trabajar con el Curso y que Él me daría instrucciones específicas, me conseguiría un trabajo de forma tal que yo pudiera saldar mis deudas. Esto sucedió inmediatamente. No tan solo pude saldar mis préstamos, sino que una gran parte de mi orgullo fue liquidado de mis espaldas, el orgullo de ser independiente y de autoabastecerme. Jesús comenzó a disolver la moral Protestante con la que yo había sido criado y me ayudó a abrirme a la divina providencia. Debes ser muy humilde para aceptar el sustento de Dios. Ésta fue la dificultad más grande en mis primeros viajes: abandonar el orgullo, la creencia de que yo personalmente era responsable de mi supervivencia en éste planeta. Al principio, esto fue difícil de creer, puesto que todo mi entrenamiento me enseñaba lo opuesto. Había vivido una vida de competencia, compitiendo en los deportes, en las notas, en los trabajos. Jesús dijo: No, el mensajero es digno de su sustento. Él dijo: Si me permites pronunciar palabras a través tuyo y traer esperanza y alegría a tus hermanos y hermanas, voy a ocuparme de todos los detalles de tu vida. Durante doce años, Jesús ha cumplido su palabra. Todo aquello que puedo necesitar me es provisto, sin esfuerzo de mi parte.

La paz necesita soltar las dejar, permitirse ser a la cosas y dejarlas fluir.
Al fluir, siempre a casa, serás un hijo de la paz.
(de Hijo De La Paz)

Pregunta: ¿Qué religión profesas?

David: 
Mi experiencia de la religión es la experiencia de la paz interior. Esto es distinto a la concepción del mundo de la religión, que parece implicar una teología y doctrinas, historia y rituales. La religión se describe fácilmente como vivir en el momento presente, libre de heridas y resentimientos pasados, libre de preocupaciones e inquietudes por el futuro. Acepto invitaciones de diversos grupos. Durante el año pasado hablé en un Centro Católico, en un Centro Budista de Milagros, en grupos del Curso, en grupos de “El Poder del Ahora”, en grupos de “Conversaciones con Dios”, etc. así es que no adhiero a ninguna religión tal como el mundo la ve.

Pregunta: Estar alerta o atento: ¿A qué deberíamos estar alertas para evitar quedarnos dormidos?

David:
Estás hablando de lo que yo denomino “atención”. Se necesita gran voluntad para estar atento al Espíritu Santo, puesto que la mente que duerme tiene el hábito de divagar. Este es el parloteo del ego. Podríamos usar a los trenes como metáfora. Los trenes del ego pasan a toda velocidad por la mente y la atención y la meditación implican entrenar a tu mente para bajarse del tren. Cada vez que notas que te has subido al tren, te vuelves a bajar. Entrenas tu mente para estar conciente del silencio que está más allá de los trenes. Al cuestionar a tu sistema de creencias del ego, te estás dirigiendo hacia el sustentáculo  de los trenes. De esta forma, puedes disolver al tren ¡antes de que deje la estación!

Pregunta: ¿Qué es lo que envía pensamientos a mi mente?

David:
Todos los pensamientos provienen de una de éstas dos fuentes: la del ego o la del Espíritu Santo. Los impulsos milagrosos provienen de Dios y llaman a la mente para que regrese o despierte. A menudo, estos impulsos pasan a través de la lente del ego y llegan a la conciencia como deseos ardientes o ansias. Éstos no parecen ser deseos de Dios. Parecen implicar condiciones físicas. Por ejemplo, el apetito  o la sed. Todo apetito y sed es apetito y sed de amor, aunque en la superficie de la conciencia parezcan ser apetito de comida o sed de agua. Al poder limpiar el espejo de la mente, eres capaz de recibir impulsos milagrosos directamente. Por ejemplo, el Espíritu Santo puede guiarte para que llames o visites a alguien o que hagas un viaje o que escribas una carta. Siguiendo estos impulsos, la mente se abre a la dicha puesto que el Espíritu Santo está utilizando el cuerpo para expresar ideas de amor y esperanza. Todo pensamiento del ego implican carencia o control y siempre entrañan dependencia de la forma. Cuando escuchas al Espíritu Santo, el Espíritu puede utilizar todos los símbolos del mundo pero sin tener ningún tipo de interés en ellos. Tomemos el dinero: puede venir a ti, y si proviene del Espíritu Santo, tiene un propósito, pero no significa ni carga ni culpa. Será empleado en el propósito de la dicha. Viene fácilmente y fácilmente se va, sin preocupación o inquietud. Esto también es válido con otros símbolos. Al trabajar más profundamente con Un Curso de Milagros, obtendrás gran discernimiento entre los pensamientos del ego y los del Espíritu Santo. Los pensamientos del Espíritu Santo son siempre gentiles. Le recuerdan a la mente cuánto se la ama.

Cristo Santo, hijo santo, invita a la Voz en tu mente.
Alma radiante, pura y plena, invita a la voces del hogar:
Despierta ahora de tu sueño. Reconoce cuánto se te ama.
Cristo Santo, hijo santo, somos uno.
(de ¿Te atreves?)

Sólo el ego ordena y demanda y amenaza. El ego es siempre la vos del temor. Así que si sientes miedo, es bueno detenerse y orar, y no reaccionar basados en ese temor. Mucha gente me ha preguntado so el temor sirve para algún propósito útil. El temor es siempre del ego y por lo tanto no sirve a ningún propósito provechoso.

Pregunta: Cuando el cuerpo muere, ¿pasamos a un plano superior?

David:
La muerte no te lleva a un plano superior, ni tampoco te lleva al reino de los cielos. La práctica de los milagros te lleva a un plano superior de conciencia. Al aprender a abrir tu mente al perdón total, todo límite es expulsado de la conciencia. Puede parecer como si tu conciencia estuviera siendo “elevada” pero en verdad la conciencia no tiene niveles. O bien perdonas o bien te aferras a un resentimiento. Con el perdón es todo o nada. Incluso si fueras capaz de perdonar un 90%, todavía ignorarías la realidad. Un Curso de Milagros es sobre aceptar la Expiación, la corrección a la creencia en la separación. Expiación es perdón total. Es la voluntad de contemplar la verdad porque es la verdad, y ver que la verdad no tiene excepciones. El amor y un opuesto al amor no pueden coexistir. Dios es un estado de la mente que es puro amor. Entonces, en este sentido, en Dios no hay error posible. En el cielo no hay nada que perdonar, pero la mente que cree en ilusiones, debe aprender a perdonar o liberar esas ilusiones.

Tú no has pecado. No tengas miedo de mirar en tu interior
Y dichoso caminar hacia Él Quien te dio la vida.
Tú no has abandonado a tu Creador. La muerte no existe.
Invoca a la verdad. Eres bendito. Moras en el amor de Dios.
(de La Llamada)

Pregunta: Dices que no hay nada que perdonar, y parece una linda idea. Sin embargo, surgen situaciones a las que vuelvo con mi mente y siento que en realidad hay algo para perdonar. ¿Cómo sueltos esas situaciones?

David:
En cada situación imaginable, el Espíritu Santo contempla el cuadro completo. El Espíritu Santo no separa la escena entre aquellos que han sido maltratados y aquellos que han actuado de manera perniciosa. Esos recuerdos que afloran provienen de la creencias de que es posible ser lastimado por otra cosa excepto tus propios pensamientos y tu propia mente, algo “afuera” de ti. No importa si el daño parece ser físico o solo un atisbo. Cuando estos recuerdos afloran, es importante ver que son pensamientos, pensamientos de ataque. No son nuestros pensamientos reales. Cuando puedas contemplar a éstos pensamientos como pensamientos de ataque, tienes el poder de entregárselos al Espíritu Santo. Cuando no parecen ser pensamientos, y crees que es en verdad gente la que ha hecho esas cosas por su propia elección, el perdón es imposible. No puedes perdonar algo que parece estar afuera de tu mente. Así que primero el Espíritu Santo tiene que enseñarte que todo es un pensamiento, que toda enfermedad es de la mente, que todo resentimiento es de la mente. No puedes entregarle algo al Espíritu Santo hasta que no lo veas como tu propio pensamiento y tu propia percepción errónea. Este es un gran cambio, puesto que la mente está muy identificada con el cuerpo. Parece que el cuerpo comete varios errores y también parece que otros cuerpos cometen varios errores. En realidad el único error es ver a través de la lente del ego, y cuando renunciar a todos los pensamientos de ataque, limpias la lente por la cual estuviste mirando. Entonces eres capaz de contemplar al mundo con el Espíritu Santo.

Resplandece a través de las sombrías figuras
Que me ciegan a la realidad.
Resplandece a través de la nada del cuerpo
Para que el Cristo pueda ser revelado
(de Resplandece a través de mí)

Pregunta: ¿Cómo podemos vencer al ego que no nos permite vivir libremente?

David:
Lo más importante para vencer al ego es en primer lugar darse cuenta de que es una creencia. Fue fabricado al creer en él, y se disipa al dejar de creer en él. El ego quiere que creas que el enemigo está afuera. Quiere que señales con el dedo y culpes a los otros, mientras el ego permanece oculto en el fondo de tu mente. Cuando te sientes alterado, siempre tienes una opción que tomar. Puedes culpar al cuerpo que parece ser el tú – y a menudo la enfermedad física parece ser el resultado – o bien puedes culpar a otros cuerpos a tu alrededor, en cuyo caso hay más gritos y ruido. Bien puedes seguir la guía del Espíritu Santo y ver que esto no es más que tu ego interno que se asoma a la superficie, no más que un tren de pensamiento que está pasando, y que ésta es tu oportunidad para abandonarlo. Al ego no le gusta ser interrogado. Quiere que asumas que así es como son las cosas. El ego es como una gran suposición que dice que tú eres vulnerable y que puedes ser atacado. Al cuestionar este sistema de creencias, aprendes a vivir según los pensamientos de Dios. Obtienes tu intimidad al escuchar al Espíritu Santo en lugar de seguir buscándola en cuerpos que se juntan. Aprendes a confiar en la divina providencia en lugar de confiar en las leyes de la economía. Recibes la libertad de tu mente a través de los milagros en lugar de recibirla a través del dinero o de la movilidad del cuerpo. Recibes tu paz mental a través de Jesús en lugar de buscar entornos pacíficos. En los milagros, eres feliz sin ninguna razón terrenal. Eres feliz no por los resultados o las circunstancias – obtener un ascenso o recibir una felicitación. Hay una fortaleza interior que proviene de seguir a tu corazón, y transportas esta luz donde quiera que vayas. Así esto es un trabajo absolutamente interior, y al cambiar tu mentalidad, cambia también el mundo que ves.

Desde la oscuridad hacia la luz, allí voy
Desde el dolor, eligiendo al Cristo, recordando mi plenitud
Entonando una canción de dulce gratitud,
Abandonando toda duda, sin obstáculos y libre.
Desde la oscuridad hacia la luz, allí voy.
(de  Canción De La Ducha)

Pregunta: Me gustaría hablar sobre la relación santa. Algunas veces, tratamos de tener una buena relación en la esperanza de que se transforme en santa. ¿Es ésta una trampa del ego?

David: 
Cuando le entregas tu relación al Espíritu Santo, parece que en verdad empeora antes de que comience a mejorar (Risas)

Pregunta: ¡Sí, sí!

David:
La razón para esto es que el propósito del Espíritu Santo es muy diferente al propósito para el cual la relación fue iniciada. El propósito viejo fue diseñado para originar un sentido de compleción a través de los cuerpos que se  unen. Esa es la definición del ego de relación: cuerpos viviendo juntos bajo el mismo techo. El ego quiere a los cuerpos juntos pero a las mentes separadas. El ego fundamenta las relaciones en intereses comunes en el mundo y enseña que cuánto más intereses en común existan, la relación será mejor – eso que el mundo llama un buen partido. Y aunque estas relaciones puedan parecer buenas al principio, la ira y odio inconscientes pronto saldrán a la superficie. Cada miembro de la pareja quiere que el otro cambie para parecerse a él. Y puedes ver que estás regateando, como si se tuviera que cumplir alguna transigencia. En este mundo, transigir parece ser una cosa buena, pero Jesús enseña en Un Curso de Milagros que “La Salvación no transige en absoluto”

No transigiré. No me sacrificaré.
No creeré las mentiras del pecado y la carencia.
No compraré los cuentos de los juicios, dudas y odio.
No me enloqueceré con el destino, atacado por el temor.
Sino que radiaré mi luz, dejaré que el Espíritu sane mi visión
Para contemplar al Cristo en todo el mundo.
Y extenderé amor, pensamientos de perdón enviaré
Y dejaré que mi tristeza termine y que la culpa sea des-hecha
(de El Manifiesto del Amor)

El propósito del Espíritu Santo distingue aquello que es más beneficioso para todo el mundo. Nadie gana y nadie pierde. En el propósito del ego siempre hay ganadores y perdedores. El ego sólo conoce de ganancias y pérdidas. Hay una sección en el Curso que trata sobre la relación sanada. Dice que una vez que el Espíritu Santo ha sido invitado a formar parte de la relación, generalmente la pareja se queda atónita puesto que el nuevo propósito es muy diferente del viejo. El nuevo propósito pide que ninguno de los dos mantengan algo oculto, lo cual es un reflejo de la idea de que nada debe mantenerse oculto del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no puede tomar nada de tu mente a menos que se entregue en forma voluntaria. Entonces, abrirse a ha relación santa requiere mucha voluntad, porque parecerá que están haciendo olas. Estoy seguro que ustedes han percibido esto tanto con sus parejas como con sus familias.

Pregunta: ¡Sí, sí, sí!! (Risas)

David:
Es Jesús llamándote para que salgas del mundo, y el ego o el mundo parecen reaccionar diciendo “¿Dónde crees que vas?” Pero cuanto más ganas en confianza al escuchar al Espíritu Santo, observarás que a nadie se lo deja atrás y que tú simplemente estás abriendo tu mente para incluir a todo el mundo y no rechazar a nadie. ¡Esto es hermoso!

Hermano mío, canta la canción de la redención conmigo,
Y nuestra voz unida traerá el amanecer:
El amanecer de la paz y la santidad, relación de mansedumbre.
El perdón sana los sueños de separación.
El mundo real es revelado gracias al amor.
(de No Podemos Volver A Casa Solos)

Pregunta: Cuando estableces una relación santa con alguien que no estudia el Curso, ¿conversamos sobre el tema y compartimos el proceso interior de trabajar con el Curso o simplemente tratamos de demostrarlo a través de los cambios que se suceden en el interior?

David:
Es siempre beneficioso compartir aquello que te sucede, pero debes permitir que Jesús te conduzca en lo que se refiere al lugar dónde debe realizarse este compartir. estás en contacto con eso de ser un obrador de milagros, pero debes renunciar al control de saber dónde esos milagros deben ser ofrecidos. Jesús dijo en la Biblia que aquellos que “tengan oídos” oirán. Encontrarás que es muy frustrante tratar de compartir estas experiencias interiores con aquellos que no están listos para escucharlas. Cuando te abres a tu función de obrador de milagros, el Espíritu Santo te guiará hacia los demás y guiará a los demás hacia ti. Estas serán las oportunidades para compartir tu nuevo propósito. Ni siquiera puedes asumir que debes compartir este propósito con tu pareja. Este es el significado de las enseñanzas de la Biblia, que en Mi Nombre el padre se volverá en contra del hijo y la madre en contra de la hija. La energía crística es como una vibración. A medida que esta vibración se va haciendo cada vez más fuerte, y a medida que tienes voluntad de abrir tu mente, gran número de nuevos testigos vendrán a tu mente. Al seguir la dirección del Espíritu Santo, he viajado muchas millas en los pasados doce años y he conocido miles de hermanos y hermanas que tienen hambre de despertar. Es como si el Propósito hubiera instrumentado mi vida para que yo experimente la dicha en mi corazón. Todos nosotros comenzamos teniendo una familia biológica y parejas; pero a medida que el amor en nuestro corazón se hace cada vez más fuerte, nuestro círculo de familiares y amistades se hace también más grande. Conocemos a estas personas en base a nuestro deseo de dar. No estamos tratando de conseguir algo de ellos. La bendición proviene de compartir la dicha, no de recibir algo material. Es como si estuviéramos esparciendo muchas semillas, sin mirar dónde caen o si van a germinar o florecer. ¡La dicha está en esparcir las semillas!

Fluyendo, fluyendo en la luz
Navegando en su apacible marea.
Cuán preciosos son aquellos que comparten la dicha,
Recordando el verdad la verdad de que somos plenos.
(de Canción de Texas)

Pregunta: ¿Por qué Un Curso de Milagros nunca menciona a María? ¿Existe en verdad? Se dice que cuando Jesús murió en la cruz, él ofreció a María como nuestra madre.

David:
A veces sucede que eventos supernaturales son incorporados a la vida de los santos para que ellos parezcan más especiales. Por ejemplo, se narra que santos de algunas tradiciones nacieron de un alumbramiento virginal, puesto que esto los hace diferentes a los demás. Bien puede ser que ellos tengas poderes supernaturales, lo cual los aleja de otros seres humanos. En Un Curso de Milagros Jesús dice “Fui un hombre que vio la faz de Cristo” . Él está diciendo que él pasó por las mismas tentaciones que todos tenemos que pasar. Si Jesús hubiera nacido como una deidad, no hubiera sido un buen modelo de aprendizaje para los demás, puesto que él estaría iluminado desde su nacimiento. Esa hubiera sido una ventaja injusta. Es como tratar de aprender de un alienígena. María fue una madre como todas las demás. María fue la madre de Jesús, pero el Cristo tiene sólo un Padre. Dios es el Padre de Cristo. El ego quiere hacer que algunas personas sean especiales y que veneres a hombres y mujeres. Pero Jesús enseñó que él no es un cuerpo. Él es Espíritu y el Espíritu es real. El Espíritu es anterior al tiempo. De esta manera, el enseñó “Antes de que Abraham existiera, Yo Soy”. Puedes decir esto de todo el mundo, incluyendo a María. “Antes de que María existiera, Yo Soy”. “Antes de que David existiera, Yo Soy”. La presencia del “Yo Soy” no es ni un hombre ni una mujer, y a esto es hacia lo que el Curso apunta, llegar a la presencia del “Yo Soy”. En mi propio despertar, he tenido estudiantes que quisieron seguirme, pero les dije que yo no soy un maestro y que ellos no son estudiantes. No existen ni líderes ni seguidores en la presencia del "Yo Soy”. Nadie va adelante ni nadie atrás. Esto es el des-hacimiento de todo el especialismo alrededor del cuerpo.

Somos iguales en la santidad. Somos iguales en la santidad.
Nuestra semejanza es verdad y las diferencias son irreales.
Somos iguales, un hijo de Dios.
Somos iguales, un hijo de Dios.
El Espíritu ha llegado para que esa unicidad sea revelada.
(de Somos iguales)

El Espíritu Santo utiliza los símbolos en los cuales la mente cree. Por ejemplo, para alguien que ha sido educado Católico, Jesús, María y los ángeles pueden ser símbolos muy provechosos. María puede aparecerse a esta mente y hablarle. Ella es un símbolo de consuelo, seguridad y sabiduría. Para algunos, María, como símbolo, es mucho más útil que Jesús; puesto que le temen a Jesús y María parece más suave y bienvenida. Esto es maravilloso dado que es provechoso para la mente. Toda religión tiene sus santos, deidades y símbolos. Algunas personas han tenido experiencias cercanas a la muerte y algunos han tenido visiones. Todos éstos son símbolos que el Espíritu Santo utiliza para asegurarle a la mente que todo está bien. Podríamos decir que todas las cosas están en las manos de Dios.

Pregunta: He facilitado dos grupos de estudio durante los últimos tres años. Sin embargo, siento que debo ser una principiante porque justo antes de este encuentro comenzara sentía mucha ira y ¡no se cómo resolverla!

David:
Cuando las emociones son tan intensas, te brindan un fuerte impulso para cambiar de mentalidad. Cuando la ira surge, la tentación del ego es la de proyectar esa ira y buscar la causa en el mundo. Pero en realidad es el ego que tiene una rabieta, demandándole a Dios que haga real este mundo. El ego ha estado jugando este juego durante mucho “tiempo”, siempre esperando que la determinación de Dios se agote al final y que le conceda realidad a la fantasía del ego. Pero Dios no sería Dios si hiciera esto. Dios es eterno y amor puro. Cristo, la creación de Dios, es también Amor Eterno y Puro. El ego es la creencia de que es posible abandonar la mente de Dios y fabricar un mundo totalmente diferente al reino de los cielos. El ego ha definido a Dios como iracundo. Trata de decirle a Dios cómo ser Dios, y el ego ha convencido a la mente que sueña de que no es posible regresar al reino de los cielos. Cada vez que la ira surge en la mente. No es más que el ego resuelto a tener razón acerca del mundo que fabricó.

Imaginamos que Dios está loco en verdad,
Y que aplastarnos lo hará muy feliz.
Pero el amor no puede odiar.
Tan sólo crea, como sí mismo.
(de Ríe, Ríe)

En Un Curso de Milagros Jesús dice que tú debes contemplar la completa extensión de tu odio antes de que puedas dejarlo ir. Así, todos los que los trabajan con el Curso llegan hasta ese punto interior donde el odio es muy intenso. Es furia. Y cuánto más trabajas con Un Curso de Milagros, más cuenta te das que el odio no se debe a nada en el mundo. En este sentido. Es una ira muy generalizada. Sientes ira, pero no siquiera puedes reconocer qué es lo que te enoja. Mediante esto, te das cuenta que te estás acercando al fondo de tu mente. El ego fabricó al mundo como un mundo de dualidad, y el ego es la creencia en mentes privadas y pensamientos privados. Hemos tenido muchas experiencias divertidas al sumergirnos en nuestra mente. Resta puede dar testimonio de la furia que surge desde muy adentro. Ella puede contarles el relato de cuando Kathy ocupó su lugar al volante.

Resta:
En Julio pasado, viajé por primera vez con David y Kathy y nos dirigimos hacia el medio oeste (región agrícola fértil de los EE.UU.) para celebrar los encuentros. Íbamos en mi auto en una autopista veloz, y Kathy se ofreció a manejar, entonces yo me senté en el asiento trasero y David y Kathy iban adelante. Comencé a sentir mucho miedo. Era como si estuviéramos yendo muy rápido, que estábamos muy cerca de los otros autos y sentí que íbamos a chocar en un minuto. Comencé a sentir furia por la forma en la que Kathy manejaba. Y luego, sentí furia de que alguien pudiera manejar en una forma diferente en la que yo manejo. Y luego sentí furia ¡porque existieran otras personas! (Risas). Entonces les dije lo que me sucedía y nos reímos de buena gana. Entonces ¡Kathy comenzó a manejar con muy cuidado! (Risas)

David:
Cuando la ira surge en la conciencia, la clave entonces es invitar al milagro y ser capaces de reírnos de ella.

Aprende a no tomar las cosas en forma personal, puesto que la ira si es percibida adecuadamente, es siempre un pedido de ayuda. Es como si tu mente estuviera diciendo: “Por favor, enséñame que yo no soy esta persona”. Cuando percibes con el Espíritu Santo, reirás. Con cada una de las personas con las que trabajo como así también en los muchos encuentros en los que hablo, siempre aliento a las personas para que se pongan en contacto con sus emociones. Si no eres capaz de admitir tus emociones, entonces estás muy lejos de abandonarlas.

Con Kerry sucedió lo mismo. En camino hacia aquí, ella nos contaba una historia sobre cómo se había enfurecido en uno de los viajes en taxi en esta ciudad.

Kerry:
Ayer estaba en un taxi con David y Dave Powell. En la radio podía escucharse una canción que al chofer le gustaba mucho, entonces él subió el volumen. Sin ninguna razón aparente, me enfadé desmesuradamente. Éstas últimas semanas he tenido este sentimiento de estar fuera de control porque estoy soltando muchas creencias y sentimientos viejos. Ayer no sabía qué hacer con mi ira, así que mantuve mi boca cerrada. Afortunadamente, el chofer apagó la radio. Este sólo un ejemplo de cómo puedes enojarte por nada.

David:
Hay dos cosas que en realidad pueden poner al rojo a nuestra ira: el silencio y las relaciones. Cuando intentas meditar, en profundidad, vas a despertar la ira del ego. Con las relaciones cotidianas, puede parecer que el ego está frente a ti. En realidad, ésta es una época de gratitud, puesto que la ira que había sido mantenida en el inconsciente ahora surge para su sanación. Nunca causa esto nada de lo que esté sucediendo en el mundo. Es que tu mente está lista y deseosa de ser sanada. Y aunque se experimente como algo difícil e intenso, es lago para festejar. Ahora puedes soltarlo. Por esto es tan importante digas y hables sobre cualquier emoción que experimentes. También es importante que seas gentil contigo.

Éste no es el porqué. Éste no es el porqué.
El problema no está ahí afuera. Tienes que mirar a tu interior.
Eso que alguien hizo, las palabras que lastimaron
Sólo están en tu mente, y ahí debes buscar.
(de Éste no es el porqué)

Pregunta: Mencionaste algo sobre atraer a los otros a través de la vibración. ¿Podrías explicarte un poco más?

David:
Cuando conozco a la gente, suelo sentir que los he conocido desde siempre. No es como una relación de este mundo. No tenemos que “ponernos al día” con nuestras cosas o tratar de llenar los huecos, puesto que nos reconocemos mutuamente. Reconocer a alguien significa que lo has conocido antes. Esto no tiene nada que ver con la forma física, sino que es un reconocimiento de las vibraciones. Es como si antes de habernos quedado dormidos, riendo y celebrando juntos, nos hubiéramos dicho “Te voy a encontrar”. Y entonces cuando parece que nos hemos reencontrado, nos regocijamos y reímos y bailamos y todos juntos nos olvidamos del tiempo. Entonces esta comunidad de vibraciones no tiene límites. Al abrirte a esta vibración, todo el mundo es tu querido amigo. No eres el guardián de tu hermano, ¡eres tu hermano! Y así, la forma en que tratas a los demás es la forma en que te tratas a ti mismo, y sabes que está bien amar a tu Ser. El amor es maravilloso.

¿Sabes que eres radiantes alas de luz, unidas en Espíritu?
Y al aprender a pulsar como uno, volamos a nuestro hogar en el cielo.
Seguras y suaves, dulces y fuertes – las alas
poderosas de Cristo
(de Alas Poderosas)

Pregunta: sentimos que hay una gran necesidad de llegar a conocer a Jesús y conectarnos desde el corazón. ¿Somos nosotros quienes sentimos de esta manera o se manifiesta también esta necesidad donde quiera que vayas?

David:
Llegar a conocer a Jesús es llegar a conocer a tu Ser. Jesús es un buen tema para profundizar. Es imposible llegar a conocer el Jesús histórico, debido a que el verdadero Jesús es la presencia del Yo Soy. Mucha gente tiene resistencia al nombre de Jesús y tienen un montón de cuestiones con él. Algunos han sido criados para temerle. Incluso Helen Schucman, la escriba del Curso, se enojaba con Jesús. Mucha de su poesía expresa emociones de abandono y rechazo, como si estuviera diciendo: “¿Cómo pudiste dejarme aquí?” . Por el otro lado, hay sentimientos de hacer de Jesús algo especial, como si fuera diferente del resto. Una de las partes más confusas para muchos estudiantes de Un Curso de Milagros es cuando Jesús dice: “Perdóname por tus ilusiones”. La gente me pregunta: “¿Por qué tengo que perdonar a Jesús? De entre toda la gente, ¿por qué Jesús? Puedo ver porqué perdonar a mi tío Alberto o mi tía Chola, a mi padre, mi hermanos, mis hijos, pero ¿por qué perdonar a Jesús?” Lo que Jesús quiso decir es que debemos perdonar la ilusión. Él quiere decir que tienes que perdonar al cuerpo. Tienes que perdonar el concepto de Jesús persona. Tienes que perdonar a los apóstoles. Tienes que perdonar todo el drama de hace dos mil años atrás. Y al hacerlo, tienes que perdonar toda la historia. En otras palabras, la idea del Cristo no es ni masculina ni femenina, y la idea del Cristo nunca fue un cuerpo. Éste es el paso final para aceptarte a ti mismo como Cristo e implica perdonar la persona de Jesús. Jesús nos alienta para que aceptemos las lecciones “Yo soy tal cual Dios me creó”; “Yo soy espíritu”. “No soy un cuerpo. Soy libre”. Has formulado una muy buena pregunta sobre Jesús.

Muchos cristianos anhelan tener una relación personal con él, y esto es como un peldaño. Lo que en verdad quieren es un sentido de intimidad con Jesús, mientras los guía a su corazón.

He venido a confortarte y ser tu amoroso amigo,
A tomar tu mano y caminar contigo y conducirte de regreso a casa.
(de La Canción de Jesús)

Pero al trabajar con Un Curso de Milagros, observarás que todas las relaciones personales son des-hechas y tu entras en una relación divina con nuestro Creador – al igual que Jesús, que dijo: “Yo y el Padre somos uno”.

Toda la Gloria a Dios y gratitud al Espíritu Santo por habernos guiado para unirnos con nuestros hermosos hermanos y hermanas en la Mente Uno que nada conoce sobre límites, fronteras o nacionalidades.

En conclusión, dejemos que Cristo tenga la Palabra final:

“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”
Mateo 28:20

Siempre estoy contigo en el viaje de tu mente
Más cerca que el latido de tu corazón mientras sueñas con la forma y el tiempo.
Siempre te ayudaré a elegir el camino de la luz,
Siempre para recordar que somos el Cristo.
Siempre te guiaré en mi camino de la paz y la gracia.
La lámpara que sostengo resplandece. No voy a permitir que te pierdas.
Vive conmigo y piensa conmigo y únete conmigo en el amor.
Y siempre, hermano, siempre recuerda que somos uno.
Siempre Dios nos está envuelve en Su vasto y eterno corazón.
Siempre el Espíritu nos muestra que no nos hemos apartado.
El Hijo de Dios está soñando un mundo que nunca fue.
En el cielo moramos para siempre en el amor de Dios.

Siempre estoy contigo hasta el fin de los días,
Hasta que la mente recuerde lo que es y para qué es.
Juntos resplandeceremos, un Ser de radiante paz
Que ahora y para siempre es pleno y completo.
Amen
Amor y Bendiciones Eternas Amados Míos.
David
 

Este fragmento fue tomado de la recopilación de las charlas de David en la Argentina, organizadas por Milagros en Red en marzo'03 y publicadas en el cuadernillo denominado "Una Sola Mente".

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