![]()
He escuchado muchas veces que hay estudiantes que entienden que el hacer cosas en el mundo como expresión del plan del Espíritu Santo o intentar salvar al mundo va en contra de la enseñanza del Curso por la naturaleza ilusoria del mundo. Ellos dicen que si realmente aprehendiéramos la verdadera profundidad del Curso nos daríamos cuenta que todo eso no sirve. Generalmente al escuchar esto me pregunto cómo explican las instrucciones que le dio Jesús a Helen Schucman para tomar el dictado del Curso, que, después de todo, viene a ser un comportamiento en el mundo. Para demostrar lo que quiero decir he inventado el siguiente diálogo humorístico entre Jesús y Helen la noche en que él primero le pidió que escribiera el Curso. Aquí está la respuesta de Helen si “realmente hubiese aprehendido la verdadera profundidad del Curso”.
Jesús: Esto es Un Curso de Milagros. Por favor toma nota.
Helen: ¿Nota? ¿Quieres decir con papel y lápiz? Discúlpame, no puedo hacer eso. Esas cosas son ilusorias. Si hiciera lo que me pides, estaría confirmando que los lápices y papeles son reales. Sería dar por sentado que el mundo mismo es real.
J: Usas papel y lápiz todo el tiempo. ¿Por qué resulta tan objetable ahora?
H: Es distinto usarlos debido a que un ser divino me lo pide. Eso implica que lo Divino es consciente de los lápices y papeles, y que se ocupa de las formas físicas, y eso significaría que el mundo es real.
J: Pero este es el cometido que he elegido para ti. Esta es tu función en la salvación del mundo.
H: ¿Cómo puede ser que empuñar un lápiz sea mi función? Me temo que te has equivocado. Mi función es simplemente perdonar, en la privacidad de mi mente, en donde me encuentre. Y si me permites, voy a volver a hacer justamente eso.
J: Pero la función que elegí para ti es muy importante. En este mundo se le ha dado a muy pocos darle un regalo a Dios como tú lo has de hacer.
H: Eso a mí me suena a la voz del especialismo, prometiéndome un papel importante. Si realmente fueras Jesús, ¿estarías dándome esta labia con promesas de ser súper especial?
J: La gente necesita este libro. Mira al mundo, y fíjate el sufrimiento que hay. ¿No está acaso dispuesto tu corazón a llevarles descanso a tus fatigados hermanos?1
H: Su salvación es importante, estoy de acuerdo, pero no es de mi incumbencia. Lo único que tengo que hacer es aceptar la salvación en mi propia mente. En vista de que todos compartimos una Mente única, una vez que la salvación llega a mi mente, automáticamente se extiende por la Mente una de la que soy parte. Es muy sencillo. ¿Ves?
J: Pero nuestros hermanos tienen dificultad en recibir las cosas directamente de mente a mente. Están demasiado atados a los sentidos de sus cuerpos. No pueden escuchar mi voz como tú. Si he de hacerles llegar el mensaje, va a tener que ser a través de sus sentidos. Un cuerpo que éstos puedan ver; una voz que comprendan y escuchen...2 Y, agrego un libro que puedan leer. Y lo que leen tal vez afecte sus mentes.
H: Pongo en duda todo este razonamiento. ¿Cómo puede ser que haya gente que necesite nuestra ayuda? En realidad no hay nadie allá afuera. ¿Por qué estás tan ansioso de ayudar en una situación que no existe?
J: No son sólo ellos los que necesitan tu ayuda. Detente un minuto, lo suficiente para pensar en esto: tal vez hayas estado buscando la salvación sin reconocer donde hallarla. El que te pida ayuda puede mostrarte dónde. ¿Se te puede dar un regalo más grande que ese?
H: Pero ayudar a otros no me procura la salvación a mí. En realidad me impide recibirlo, pues mientras esté allá afuera tratando de responsabilizarme de ellos, estoy pasando por alto mi única responsabilidad: aceptar la expiación para mí misma.
J: Helen, la situación mundial está empeorando a velocidad alarmante. Se le está pidiendo a la gente en todo el mundo que ayuden, y están ofreciendo su contribución individual como parte de un plan preacordado. Parte del plan es escribir Un Curso de Milagros, y estoy cumpliendo con mi parte en ese acuerdo, de la misma manera en que tú cumplirás con la tuya. Estarás usando las habilidades que desarrollaste hace mucho, y que en realidad no estás lista para usar de nuevo. Debido a la emergencia aguda, sin embargo, el proceso de evolución normalmente lento se está dejando de lado para dar paso un ...“apuro celestial” sería la mejor descripción.
H: Si me permites, ¿estás hablando de un plan preacordado en respuesta a una emergencia aguda? ¿Estás hablando acerca de que el Cielo acelere sus esfuerzos de ayudar al mundo en respuesta a una crisis en la tierra? No puedes estar hablándome en serio.
J: ¿Y por qué no?
H: Bien, si el Cielo viera que hay una emergencia aguda en la tierra, o cualquier tipo de problema, y luego hiciera planes para resolver el problema (especialmente planes preacordadas), y luego metiera el cambio en alta velocidad (tu “apuro celestial”), eso haría que todo se volviera real. Eso no puede ser, ya que no hay ningún problema. Y el Cielo no puede saber acerca de un problema que no está ahí. Todo terminó hace mucho tiempo, y de hecho jamás sucedió. La realidad no dual jamás podría haber notado algo tan minúsculo e inexistente como un mundo de espacio y tiempo que necesitara ser salvado. Por lo tanto, mi buen salvador, de ninguna manera puede haber un apuro celestial.
J: ¿De dónde sacaste todo esto?
H: De Un Curso de Milagros.
J: Pero no lo escribí todavía.
H: Y jamás lo harás.
1. L-pI191.10:7-8
2. M-12.3:5-6