Párrafo 5 de la Introducción al V Repaso

El Ser que es sólo Amor es Eso “que nos espera al final de la jornada” (5:1). Con frecuencia necesito recordarme a  mi mismo hacia dónde es que estoy yendo en este camino espiritual. Algunas veces para ser un viaje muy largo. Quién sabe cuántos eones he estado haciendo esto. Mantener el objetivo a la vista, en el primer plano de mi mente, es para mí una necesidad. “Eso”, con E mayúscula “es lo que se nos promete” (5:4). Estoy en un viaje para encontrar mi Ser, y al final del viaje, es promesa que yo habré de encontrarlo. Un Ser por siempre uno con Dios. Un Ser en perfecta paz en Si Mismo. Y vale la pena “ir por esto”.

El viaje parece largo, pero cada pequeño paso importa. Cada vez que me detengo por un minuto para recordar, me acerco. Cada vez que abro mi corazón en amor a un hermano, me acerco. Cada mañana o noche en que me tomo el tiempo para practicar, sentado en silencio, escuchando, me acerco. El camino ofrecido por el Curso no es ostentoso. Algunas veces no es emocionante. Pero funciona. Es tan claro para mi que este trabajo debe ser hecho de alguna manera, los pensamientos retorcidos  de mi ego deben ser deshechos y reemplazados por otra cosa. La miríada de los disfraces del ego deben ser desenmascarados y reemplazados con amor. Algunas deseo que pasara de la noche a la mañana. Algunas veces me pregunto porque parece que toma tanto tiempo y opere tan despacio. Y luego tropiezo con mis propios pensamientos, que me distancian, que me demoran y se porqué. En algunas ocasiones llego a sentir  gratitud por el hecho de que Dios no me fuerce a hacer nada en contra de mi voluntad, ya que cuando por fin haya recorrido todo el camino, no habrá ninguna pizca  de duda de que es mi voluntad, tanto como la Suya. Y vuelvo al seguro  trabajo que el Curso establece, sabiendo que- para mi, al menos- es el único camino que he encontrado que funciona.

Este repaso” – hecho como se nos pide, por supuesto- “acortará el tiempo de manera inconmensurable” (5:3). Entonces, si me siento impaciente, aquí están los medios para acortar el tiempo que lleva. Los medios me son dados, me los sirven en una bandeja de plata, colocados adelante de mis ojos día tras día. ¿Voy a tomarlos? ¿Voy a usar los medios que me dieron para acortar el tiempo? Digo con tanta  frecuencia que quiero que el viaje vaya más rápido, y sin embargo, una vez que tengo los medios para acortar el tiempo, no los uso, ¿qué dice esto sobre lo que yo quiero? Mi regularidad en la práctica es la medida de mi verdadero deseo.

SI practico con el objetivo en mi mente, si recuerdo porqué los estoy haciendo, el beneficio será máximo. Sin embargo, si voy con pesadez durante la practica como si fuera alguna clase de trabajo impuesto, un labor  tediosa, me voy a beneficiar menos.

Permítaseme hoy elevar mis ojos y recordar el glorioso objetivo, la compleción de mi Ser que espera por mi recuerdo. Permítaseme que mi anhelo interior que nunca me abandona se salga con la suya y me conduzca hacia delante.

Las dos ideas del repaso de hoy encajan muy bien con las ideas del párrafo de la introducción del repaso. Si las observas, podrás observar que ambas son sobre caminar a lo largo del camino. En la primera idea del repaso, El me conduce. En la segunda, El camina junto a mi. De acuerdo al quinto párrafo de la introducción, todo el propósito del Curso es mostrarnos el camino, iluminar el camino ante nosotros y enseñarnos con instrucciones simples como caminar hacia el final.

Gracias Padre por este curso. Gracias por estas instrucciones paso a paso. Gracias por este momento de repaso, por los momentos que puedo pasar contigo, calladamente, escuchando, esperando, sabiendo que cada minuto me acerca a mi objetivo, cada minuto ahorra un tiempo inconmensurable. Gracias Padre por enseñarme el camino.

 

Esta reflexión forma parte de los Comentarios Sobre Las Lecciones del Libro de Ejercicios de UCDM. Haz clic aquí para acceder a la lista completa de comentarios de Allen Watson. 



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